El anuncio que hizo el premier René Cornejo a los comuneros de la cuenca del Pastaza el sábado pasado en Andoas respecto a la implementación de 65 plantas potabilizadoras con el fin de solucionar a mediano plazo el problema del agua contaminada en esta zona loretana, no llegó a satisfacer las expectativas de los indígenas. Aun cuando el presidente del Consejo de Ministros se comprometió a instalar la primera planta portátil potabilizadora de agua en un plazo de cuatro semanas, como parte de las acciones de emergencia sanitaria, y que estos y otros proyectos son prioridad del gobierno, los nativos del Pastaza decidieron continuar en movilización permanente hasta ver medidas concretas que garanticen el rápido acceso al agua apta para consumo humano.