JUEZ SE OPONE A CERRAR LOCALES QUE SIRVEN A LOS MINEROS ILEGALES DE MADRE DE DIOS
16 de junio de 2014

Hay un tramo de cinco kilómetros de carretera Interoceánica Sur en el que se cometen al menos 30 delitos tipificados en el Código Penal: desde homicidios y proxenetismo, hasta exposición al peligro, contrabando y otras graves amenazas contra la salud, el medio ambiente, la seguridad y el patrimonio.Este trecho es llamado 107 y se ubica en la provincia de Tambopata, cerca de Mazuco, en Madre de Dios. Allí opera la base logística de los mineros ilegales, quienes han destruido 50.000 hectáreas de selva para procesar oro en pozas de mercurio y cianuro. En este lugar existen cientos de prostíbulos, bares, talleres de mecánica, hostales y precarias boticas.Los talleres clandestinos de mecánica constituyen el primer eslabón en esta cadena delictiva: a pocos kilómetros, en el sector La Pampa, los motores que se usan para extraer oro funcionan las 24 horas del día y deben recibir mantenimiento. Por ese motivo, el Ejecutivo y el Ministerio Público han puesto el ojo sobre los centros clandestinos de reparación que operan entre los kilómetros 105 y 110 de la Interoceánica. "Sin talleres, los motores no son reparados. Sin motores, los mineros ilegales no pueden seguir extrayendo oro. Y si no se puede sacar el mineral, la selva podría salvarse", explica Daniel Urresti, alto comisionado para la interdicción minera de la PCM.