CACICAZGOS REGIONALES TRAS EL BOTÍN SIN CONTROL DEL CANON
25 de mayo de 2014

Un desmedido apetito electoral se ha despertado en las regiones. Los kits electorales que vende a diestra y siniestra la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) es un signo de ello: 1.460 movimientos regionales han hecho lo posible en estos ocho años para inscribir a su agrupación y así lograr el sueño del puesto regional propio. En el 2010 elegimos a 278 autoridades regionales, entre presidentes, vicepresidentes y consejeros.El otro signo, el de mayor peso en esta suerte de voracidad electoral, es una combinación explosiva: un canon elevado con deficientes medidas de control.El economista Roberto Abusada lo grafica así: "Todo el poder se concentra en el presidente. Entonces se vuelve un cacique. Por ejemplo, Tumbes es un departamento que tiene menos habitantes que varios distritos de Lima, pero creo que tiene seis movimientos peleándose la presidencia de la región. ¿Por qué se da eso? ¿Quieren participar en política? No, lo que quieren es secuestrar un botín donde están los recursos que el Gobierno Central ha transferido irresponsablemente sin estar seguros de que tienen las capacidades para administrarlos".Para el analista Carlos Eduardo Aramburú, la ecuación es simple: el botín del canon es muy apetitoso y poco fiscalizado."No hay un sistema de vigilancia preventiva. No tiene gracia agarrar a un ladrón cuando ya robó".(Edición domingo).