La esposa del presidente de la región Áncash César Álvarez, Milagros Asián, sostuvo ayer que el mandatario Ollanta Humala ahora "se lava las manos" en el caso de la autoridad regional, pero antes lo consideraba un aliado. Desde los exteriores de la Dirincri, donde Álvarez permanece detenido, Asian manifestó que "anteriormente para el señor Ollanta, César Álvarez era un aliado, un amigo, pero ahora no. Se lava las manos, por qué. Esto es una cortina de humo, pero estoy segura que todo se va a esclarecer".«Recuerdan cuando decía me lo voy a llevar a César Álvarez a Palacio para que me ayude (...) mi esposo lo ayudaba, lo apoyaba. Por allí debe estar en sus archivos», refirió.(Edición domingo).