La exjefa de la Oficina Nacional de Gobierno Interior (Onagi) Dacia Nena Escalante se presentó ayer ante la Comisión de Fiscalización del Congreso, pero sus descargos frente a las graves denuncias que motivaron su salida no convencieron a los legisladores, ni siquiera a los de su propio partido. Por cerca de cuatro horas, Escalante soportó las interrogantes de los miembros de la oposición sobre el uso proselitista de los gobernadores, el presunto cobro indebido de vacaciones truncas, el reparto de premios no reclamados, entre otras irregularidades denunciadas en su gestión.La sorpresa de la jornada se dio cuando la legisladora oficialista Esther Saavedra solicitó la palabra para cuestionar la labor de la exjefa de la Onagi y señalar que esas denuncias afectan al presidente Ollanta Humala y al gobierno.