No fue el ministerio de Trabajo (ente rector de la política laboral), sino el Banco Central de Reserva (BCR) el que recomendó al gobierno revisar el marco regulatorio de las leyes laborales, pues sostiene que hay una alta rigidez que no permite reducir la informalidad, hipótesis que no comparten expertos y economistas que, por el contrario, advierten una alta flexibilidad para que las empresas contraten y despidan personal.Tanto el ex viceministro de Trabajo, Julio Gamero como el economista Pedro Francke coincidieron en que el BCR puede ser bueno en política monetaria, pero cuando opina sobre las políticas laborales, su argumentación no es sólida.Hace unos días, el BCR indicó en su Reporte de Inflación de abril que "el incremento de la formalidad laboral y la competitividad del país requiere medidas de flexibilización laboral, tales como el establecimiento de prácticas de contratación y despido acorde con estándares internacionales y la revisión del marco regulatorio de leyes laborales que podrían generar desincentivos para la formalidad (Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo)".