En la sede de la PCM no hay tiempo para respirar. El jefe del Gabinete, René Cornejo, ha cumplido diversas actividades. Pero también ha debido salir a responder, otra vez sobre el rol de la Primera Dama. Fue, precisamente, el exceso de protagonismo de la esposa del mandatario lo que puso en riesgo su investidura ante el Congreso.¿El Ejecutivo planea diseñar algún plan de estímulo económico para enfrentar la desaceleración? No vemos que haya ni que se venga una desaceleración, en todo caso hubo una en el pasado. Pero lo que sí hemos hecho es adoptar medidas y pronósticos que se han incluido en el Marco Macroeconómico Multianual. Así también, se ha considerado dar un impulso a una serie de medidas, entre ellas, el impulso a las concesiones y a las Asociaciones Público-Privadas (APP).¿Pero en algún momento se contempló esa posibilidad? No lo vemos como un tema necesario. No lo hemos contemplado.Hay empresas que dicen que somos un país sobreregulado, que no atrae las inversiones, ¿Allí pondrán atención? Hay que quitarle la mirada subjetiva. Sin duda, la primera elección de un agente privado será: no me pongas ninguna regulación. Digo esto porque las regulaciones tienen un beneficio-costo. Podríamos haber dejado de lado las regulaciones ambientales o dejarlas como estaban, e ir resolviendo las cosas en el camino, pero eso en el corto plazo era insostenible. Se ha tenido que poner regulaciones, es cierto, eso obliga a internalizar costos al sector privado, pues empieza a considerar costos que no tenía.¿Estamos sobreregulados? Nosotros consideramos que no, lo que sí es cierto es que hay que consolidar las regulaciones. Se les tiene que dar legitimidad y hacerlas sostenibles para que el beneficio social del país sea positivo. El día de hoy, los privados saben que las regulaciones son razonables y que cuando hay disputas se resuelven de manera razonable. Es un sistema en el que se puede confiar.