Doe Run Perú (DRP) corre el riesgo de paralizar sus operaciones en el Complejo Metalúrgico de La Oroya (Junín) a partir del mes de junio, si es que no se resuelven sus problemas de liquidez.Los administradores concursales de DRP, Rocío Chávez y Ayar López Cano, señalaron que la empresa metalúrgica está pasando por "un proceso de reestructuración" debido a que la baja de los precios del cobre afectó las perspectivas del plan de la empresa. "Eso se refleja en el flujo de caja y hace que para junio vaya a faltar caja y ponga en peligro la continuidad de las operaciones", afirmó López Cano.Por otro lado , López Cano señaló que "Cobriza está prácticamente en su punto de equilibrio". Comentó que desde la segunda mitad del 2013, los precios de la tonelada de cobre han pasado de US$ 7,300 a cerca de US$ 6,300. Tras considerar que la producción en Cobriza es de 20,000 TM al año, esta caída de precios generaría a DRP un desbalance por US$ 20 millones.