Doctor Cornejo, ¿ha estado usted de acuerdo con la forma en que se llevó el proceso de licitación de la Línea 2 del Metro de Lima? Lamentablemente no. Yo he estado en desacuerdo desde el principio con todo el proceso. En primer lugar porque, en lugar de hacer un concurso-oferta, se decidió hacer primero un concurso para los estudios y después un concurso para la obra. Ahí perdieron dos años. Lo segundo es lo que tiene que ver con el tipo de modelo constructivo que se ha adoptado: el de túnel profundo.¿Por qué dice que se perdieron dos años con este concurso? Porque debido al concurso de los estudios, el de la obra recién pudo salir por lo menos 18 meses a dos años después de cuando debió salir. ¿Y con qué resultado? La empresa que fue contratada, una empresa italiana, terminó haciendo un estudio que no está completo. Es un estudio de factibilidad, lo que quiere decir que todavía faltan los estudios de ingeniería de detalle para el expediente técnico. Ahora el ganador del concurso va a terminar los estudios. De ahí a que empiecen las obras, calculo que demorarán todavía un año."El tema del túnel es uno de los que ha originado más controversia, pues se dijo que era muy caro y que había otras opciones mejores para Lima. Lo que sucedió en este concurso es una cosa bien curiosa. Se acostumbra que el Estado, como contratante, les dé a las empresas que postulan la posibilidad de plantear mejoras técnicas o soluciones técnicas. En todos los concursos siempre se da eso. Por ejemplo, en la Línea 1 se ha dado. Eso que es absolutamente legal y normal, en este caso el Estado, a través de ProInversión, no lo ha permitido para el viaducto, es decir, los postores nunca pudieron dar su opinión acerca de cuál era la alternativa de viaducto más adecuada técnicamente.(Edición sábado).