LA MALA GESTIÓN DE RECURSOS PARALIZA OBRAS EN ANCASH
13 de abril de 2014

"¿Por qué primero me premian y luego me castigan?", se preguntaba el presidente regional de Áncash, César Álvarez, durante una entrevista concedida a El Comercio el jueves, pocos minutos antes de que la Procuraduría Anticorrupción pidiera al Ministerio Público evaluar una posible orden de detención preventiva contra él por el presunto delito de asociación ilícita."Primero me dicen que soy el presidente regional con la mayor capacidad de gasto e inversión, y luego me congelan las cuentas", se quejaba.En efecto, en el 2013, el Gobierno Central y el Congreso otorgaron un premio económico al Gobierno Regional de Áncash y felicitaron públicamente a César Álvarez por ser el que más fondos había invertido en obras públicas, un total de S/.336,1 millones, el 99,9% de su presupuesto. Tiempo después, en abril de este año, el Ministerio de Economía (MEF) congeló, a pedido de la Contraloría de la República, las cuentas bancarias destinadas a obras de dos unidades ejecutoras (de un total de siete), región Áncash-sede central y región Áncash-subregión Pacífico. Lo que ocurre en estas dos unidades ejecutoras representa un ejemplo real del mal manejo económico llevado a cabo en esta región, una de las más ricas del país. Según el Colegio de Economistas de Áncash-Costa, el déficit acumulado durante la gestión de Álvarez podría alcanzar los S/.400 millones. Y a pesar de la poca transparencia en la información relativa al gasto público, hay al menos 85 obras inconclusas en estas dos unidades ejecutoras, denunció recientemente el consejero regional Juan Chuiz. Por cierto, Chuiz es uno de los tantos políticos que han recibido amenazas de muerte en los últimos meses.(Edición domingo).