"UNA MAFIA SATÁNICA DECIDE LA VIDA EN ANCASH"
14 de abril de 2014

Al joven sacerdote peruano Luis Antonio Palomino Palacios le gusta la figura bíblica del buen samaritano. Por eso decidió meterse en política y resultó elegido en 2007 alcalde del pueblito ancashino de Quillo, ubicado en la provincia de Yungay.Su ascenso político fue tan meteórico que su nombre, actualmente, forma parte de una lista negra de lo que él denomina una "mafia satánica". Palomino, antes de todo, tuvo que lidiar cordialmente con el obispo Luis Bambarén para obtener su autorización y dejar temporalmente su cargo de párroco de Quillo.La motivación del párroco fue la penosa situación de la educación escolar en su poblado.Quillo era entonces el distrito con el menor desarrollo humano del Perú, según un reporte de las Naciones Unidas. El 54% de la población era analfabeta y solo el 17% de los escolares llegaba a la secundaria. El sacerdote vive hoy en la semiclandestinidad y teme por su vida. Ayer se presentó -vestido como un sacerdote- en el programa de Canal 4 Sin peros en la lengua, donde afirmó que en Áncash predomina hasta hoy "una mafia satánica" dirigida por César Álvarez y con conexiones en Lima. "Hay mucho por investigar, realmente hay una mafia satánica que decide la vida de las personas".Consultado si es solo Álvarez quien lo dirige, el cura respondió que "hay algo más arriba que Álvarez, que llega hasta Lima" y mencionó a los congresistas Heriberto Benítez y Víctor Crisólogo y al empresario Martín Belaunde Lossio, vinculado con la propiedad de un medio de comunicación. "Podrían ser los tres, hay mucho que investigar", manifestó.