Entrevista a Luis Alfonso García Miró, presidente de la Confiep.La coyuntura muestra indicadores mixtos de crecimiento del PBI y la confianza empresarial, que volvió a caer en marzo. ¿Cómo obseva la Confiep el panorama económico? Las expectativas se miden en períodos más largos (un semestre, un año) por lo que aún no se deben sacar conclusiones de resultados parciales de los indicadores de confianza. De otro lado, la crisis económica internacional todavía no ha terminado, como lo muestran los resultados mixtos de los primeros meses del año. Y el Perú está subordinado a lo que ocurra en ese contexto.¿Qué se puede hacer frente a esos factores externos? Contra esos factores externos no se puede hacer casi nada. Debemos ser responsables todos, el gobierno y los empresarios, de lo que ocurre en el Perú, pero de lo que pasa afuera no queda más que prepararnos para cualquiera de los escenarios internacionales.Uno de ellos es un retiro (tapering) más agresivo del estímulo monetario por parte de la Reserva Federal de EE.UU. ¿Cuál es su perspectiva? El tapering trae consecuencias felizmente de corto plazo. No hay un problema grave de alta incertidumbre a nivel internacional, sino el retiro de dinero que automáticamente incrementa los costos del financiamiento y restringe la liquidez. Y también, de alguna manera, retrasa los procesos de inversión. Este proceso puede jugar en contra, pero solo a corto plazo, de la tasa de crecimiento del país.¿Y la inestabilidad política interna?Felizmente, en el primer trimestre del año han quedado claras las intenciones del gobierno para la segunda parte de su mandato, a través del nombramiento de un Gabinete inminentemente técnico y las explicaciones dadas por los ministros y el propio presidente de la república. En lo que debemos concentrarnos ahora es en seguir trabajando y esforzarnos por aumentar la productividad que es lo que nos hará más competitivos en el mundo.