Tras la intervención a la gestión del presidente regional César Álvarez, después de muchos años, esta ciudad amaneció fuertemente custodiada por la Policía.Ante la atónita mirada de los pobladores, más de medio millar de efectivos llegados de Lima, con el apoyo de unos 50 patrulleros inteligentes, se desplazaron por la ciudad realizando un megaoperativo que llegó hasta las zonas más peligrosas de Huaraz.Los efectivos de la Dinoes y de la Dinincri ingresaron a los talleres mecánicos ubicados en la periferia de la ciudad, donde supuestamente se esconden vehículos robados. Pero el mayor desplazamiento lo realizaron en la zona denominada "La Cachina", donde abundan los hoteles y bares que son frecuentados por personas de dudosa reputación.A pesar de que la mayoría piensa que este inusitado movimiento policial se debe a las graves denuncias por crímenes y corrupción en Huaraz, el jefe de la Región Policial Norte La Libertad-Áncash, César Gentille, dijo que esto es solo parte de la aplicación de un plan de seguridad ciudadana.