Una jornada nada favorable para el congresista fujimorista Julio Gagó. Los tres extrabajadores del grupo de empresas Jaamsa que se presentaron ayer ante la Comisión de Ética Parlamentaria complicaron la situación del legislador al revelar que este estaba al tanto de las operaciones de Copy Depot, que la misma forma parte del conglomerado empresarial de la familia Gagó y que el propio congresista participaba en reuniones donde se concertaba los precios.Ante la comisión que preside Humberto Lay presentaron sus testimonios José Antonio Rodrigo Quispe y los esposos Víctor Choque Orellana y Ana María Mercado Luna. Los tres citados coincidieron en que pertenecieron a la planilla de Jaamsa, prestaron servicios para Copy Depot y rompieron el vínculo laboral por presiones de la empresa.Tal vez el argumento que complica más a Gagó sea el de Rodrigo Quispe, quien sostiene que en 2012, cuando ya el denunciado estaba en función congresal, este lo recibió en una de las oficinas de dichas empresas para negociar un aumento de sueldo.