La ansiada reunión entre la dirigencia nacional minera y las autoridades del gobierno se truncó inexplicablemente, pese a que fueron los primeros quienes habían pedido la cita.Así, en lugar de llegar a las 11 de la mañana a la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) como habían pactado, para tratar de alcanzar un entendimiento respecto al proceso de formalización, marcharon desde la Plaza Dos de Mayo hasta el Congreso.Pero en la intersección de las avenidas Abancay y Nicolás de Piérola, al notar el gran número de efectivos policiales que les impedían el paso, comenzaron las agresiones.Nuevamente los mineros informales de Madre de Dios y otras regiones, armados de palos, agredieron a los efectivos que trataron de repeler su ataque con bombas lacrimógenas.