Un llamado a la unidad nacional para luchar contra la minería ilegal formuló el Jefe del Estado, Ollanta Humala Tasso, al recordar que dicha actividad trae consigo delitos como la explotación infantil, corrupción y destrucción del medio ambiente.Sostuvo que tales acciones ilícitas afectan la seguridad ciudadana y han originado serios daños en la ecología y la economía de los pueblos andinos y amazónicos, cuyas principales actividades, como la agricultura, se vieron avasalladas. Mencionó así el caso de Madre de Dios, donde la deforestación varió el cauce natural de los ríos, y el de Puno, con un río Ramis contaminado que destruyó el agro, la producción de lácteos y dejó a muchas familias en la quiebra.Asimismo, exhortó a los mineros informales a seguir el camino de la formalización y no el de la violencia, y reiteró el apoyo del Gobierno para acompañarlos en ello con reglas de juego claras y un diálogo permanente.