El Centro Histórico de Lima volvió a congestionarse ayer por la marcha de al menos 1.200 personas que llevaban palos y cascos recién comprados en ferreterías. Decían ser mineros artesanales de varias regiones, pero no es cierto.Según el alto comisionado de asuntos de formalización de la minería ilegal de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Daniel Urresti, el 70% de quienes protestan en la capital son pobladores de Madre de Dios y Puno contratados por mafias dedicadas a la extracción de oro en la selva."Tenemos información de que los barones del oro, como siempre hacen, han reunido una bolsa de dinero para pagar S/.5.000 a las personas que quieran venir a protestar a Lima en vehículos contratados por estas mafias. Primero, les ofrecían S/.3.000, pero no aceptaron. Eso es lo que manejamos", dijo Urresti.El funcionario añadió que entre estas personas figuran seudodirigentes. "Estos señores dicen representar a todo el país, pero en realidad no representan a nadie", precisó.