Ante una nueva denuncia respecto a negocios que habría tenido su ex esposo con el gobierno regional de Loreto, la ministra de la Mujer, Carmen Omonte, aseguró ser víctima de una campaña de desprestigio en su contra y negó -una vez más- que vaya a dejar el cargo por este tipo de denuncias. "Existe una campaña frontal de desprestigio contra mi actividad política que me parece lamentable (...) recibo ataques, pero si agacho la cabeza y retrocedo, sería reconocer que la política es nefasta y vil, y no lo voy a hacer", refirió la funcionaria. Omonte precisó que a comienzos de 2012 inició su proceso de separación, y que en junio de ese año formalizó los trámites para el divorcio.