La situación política en Áncash cada vez se vuelve más peligrosa, luego de la muerte del ex consejero Ezequiel Nolasco, principal opositor del presidente regional César Álvarez, a manos de unos sicarios.Sucede que otro de los líderes de la oposición en dicha región, Juan Calderón Altamirano, también ha sido víctima de actos de amedrentamiento extremo.Calderón Altamirano, que postulará al gobierno regional de Áncash con el movimiento Juntos por el Cambio, fue víctima de una clara amenaza de muerte el pasado sábado cuando un anónimo abandonó una corona fúnebre a pocos metros de su local partidario."Desde el 2010 soy víctima de amenazas y de actos de amedrentamiento. Esta es una estrategia del gobernante (César Álvarez) contra la campaña de sus opositores", declaró Calderón Altamirano, quien además confirmó que en el 2012 también le llegó un arreglo floral a su casa y un vehículo de su partido político ha sido baleado en otra oportunidad.