En una carrera contra el reloj, el Gobierno mueve sus últimas fichas para lograr que el Parlamento le otorgue el voto de confianza al Gabinete presidido por René Cornejo. Sin embargo, tendría un hueso duro de roer: la postura de la oposición que insiste en cuestionar la presencia de la primera dama, Nadine Heredia, en los asuntos de gobierno.El presidente de la República, Ollanta Humala, y el oficialista Partido Nacionalista cerraron filas sobre la presencia de Heredia y negaron que tenga algo que ver con la actual crisis ministerial.Empero, para la oposición, la presencia de Heredia sigue siendo un elemento perturbador en la búsqueda del consenso político y, por ello, exigieron que se defina su rol.(Edición domingo).