La libre desafiliación del Sistema Privado de Pensiones se está vendiendo como un tema de justicia donde unas cuantas empresas abusan de afiliados que no pueden defenderse y cuyas prácticas hacen que estos últimos reciban pensiones diminutas. Se sostiene que los afiliados han sido engañados y que nunca se les dijo cómo funcionaba el sistema. La dicotomía usual: los buenos contra los malos, los ricos contra los pobres.Todos tenemos el derecho a expresar nuestras posiciones y para ello es indispensable estar informados. Aporto algunos hechos que quizá sirvan para encaminar un debate que no es de pensionistas o aportantes, sino un tema de todos los peruanos. 1. El Sistema Privado de Pensiones -SPP- es un sistema donde los afiliados tienen una cuenta personal en la cual depositan sus aportes con el fin de que la AFP de su elección maneje estos fondos para su jubilación. La pensión en este sistema resulta del monto aportado y los años de aportación individuales. El Sistema Nacional de Pensiones -SNP- es un sistema de reparto donde el dinero ingresa a un fondo común que maneja el Estado a fin de darle una pensión a sus afiliados. Como el SNP se encuentra desfinanciado por el mal uso de los recursos llevado a cabo por varios gobiernos, el Tesoro Público aportó 2,537 millones de soles de la planilla en el año 2005, lo que equivale al 75% de la misma. Esto quiere decir que de los fondos públicos producto de los impuestos se detrae ese dinero para poder hacer frente a las pensiones, dinero que de ser menor podría usarse en cubrir otras necesidades, como por ejemplo salud, infraestructura, educación, etc. De haber mayores afiliados a este sistema, se necesitarán más recursos. El Ministerio de Economía ha calculado que el primer año el mayor costo que deberá asumir el Tesoro es de 143 millones de soles. Si bien es cierto que las personas que se pasen del SPP al SNP lo harán con el dinero de su cuenta, hay que tomar en consideración que las que por lógica se trasladarán serán las que tienen un menor ahorro y están por jubilarse.2. La ley establece que los trabajadores que se trasladen del SPP al SNP -deberán abonar la diferencia existente entre el monto de los aportes de un sistema con relación al otro-. El aporte en el SPP es de 10% y en el SNP de 13%. Así, los trabajadores deberán pagar la diferencia por pasarse al SNP. Estos pagos podrían hacerse a plazos e incluso ser deducidos de la pensión. Los trabajadores tendrán que hacer un mayor aporte en el SNP y tendrán que reembolsar la diferencia entre el monto de ambos aportes, que deberá ser retenido por el empleador bajo responsabilidad.No es un tema sencillo y nos toca a todos. La ciudadanía debe tener toda la información para juzgar la ley pero, sobre todo, los peruanos aportantes al SPP que quieran desafiliarse deberán tener en cuenta si ganan o pierden con el cambio. El Estado debe brindar esta información de manera sencilla y transparente. El ministro de Economía trató de presentar el análisis económico de la ley al Congreso. No lo pudo hacer. Quizá los medios de comunicación sean el vehículo para ello, señala Cecilia Blume.