No daba para más. Agobiado por el repliegue de sus propios partidarios y la crítica popular, el regidor metropolitano Pablo Secada renunció ayer a su precandidatura a la Alcaldía de Lima. No hubo declaración pública. El concejal prefirió las redes sociales para dar a conocer su decisión, la que tomó exactamente treinta días después de conocerse las denuncias en su contra por violencia familiar en agravio de su esposa Claudia Cueva."Renuncio a mi precandidatura a la Municipalidad de Lima. Coinciden la gran mayoría de quienes me apoyan, incluyendo parte de mi familia. Mis errores son míos. Han sido hábilmente enmarcados, distorsionados o exagerados (…). Aunque errores personales, la forma sistemática en que los difundieron es una muestra del temor que motivó la precandidatura", reseñó en su misiva. Asimismo, hizo mención a supuestas "mafias que con tanto entusiasmo" -dijo- lo atacaron, y ofreció disculpas a quienes se vieron afectados por las acusaciones, en particular su esposa Claudia.