CHOFER ADMITE QUE FAMILIA DYER LE DIO DINERO PARA OBTENER CONCESIONES
10 de marzo de 2014

Rosendo Ávila Vargas negó ser el testaferro de la familia Dyer, pero reconoció haber sido el primer titular de la concesión minera que transfirió luego a la empresa Cemento Amazónico SAC, en la que la ministra de la mujer, Carmen Omonte, es accionista minoritaria."No soy testaferro. Yo trabajo para la empresa y la familia. A mí la familia me dice: "¿Sabes qué, Rosendo? Quiero que vayas a hacer este trámite", y todo se ha hecho legalmente... aquí no se ha hecho nada oscuro", dijo Ávila en su defensa al programa Cuarto Poder.A Ávila, chofer y asistente personal de Luis Dyer, ex esposo de Carmen Omonte, el Estado le concedió no una sino cuatro concesiones mineras en Huánuco. Fue la de Luyando 10, ubicada a la altura del kilómetro 19 de la carretera Huánuco-Tingo María, de 700 hectáreas, la que entregó a Cemento Amazónico -cuyo representante legal y accionista mayoritario es Luis Dyer- tres meses después de obtener la titularidad por un valor de 50 mil dólares. Era junio del 2012, cuando Omonte ya llevaba varios meses de parlamentaria.