Dos grandes escuderos tuvo esta vez Nadine Heredia. La ahora ministra de Trabajo, Ana Jara, quien fue la más dura y crítica con su ex jefe de gabinete; y René Cornejo, sucesor de César Villanueva. Ambos defendieron el "derecho" de la Primera Dama a emitir sus opiniones. Jara incluso dejó entrever que el ex presidente regional de San Martín era "un pelele"."Se ve tan poco elegante, -por no decir otra cosa- que una persona que ejerció un cargo de la más alta investidura como es el premierato termine por cuestionar al gobierno del que ha sido parte", dijo.La ahora ministra de Trabajo preguntó "a qué Villanueva se debe creer": al que declaró en una entrevista que renunció por intromisión de Nadine Heredia o al que sostuvo que no se sentía incómodo con las declaraciones de la Primera Dama porque las tomaba como una opinión de cualquier ciudadano".