Jugada perfecta. El pasado 14 de enero, el cabecilla etnocacerista, Antauro Humala, salió del penal militar Virgen de la Merced rumbo al Banco de la Nación para cobrar directamente S/. 70 mil por concepto de combustible -que no recibió de 1998 al 2007- para evitar que este monto fuera percibido por su aún esposa Isabel Paiva.Para ello, Humala había solicitado al Ejército, instancia a la que le había ganado el juicio, que le girara un cheque a su nombre por esa cantidad en el Banco de la Nación y que no fuera depositado a la cuenta de ahorros de la misma entidad, donde le pagan su pensión de teniente-coronel, y que su cónyuge maneja.El objetivo era entregar esa suma a su actual pareja sentimental, Ina Andrade, quien, efectivamente, el 14 de enero acompañó a Humala desde el penal hasta la agencia del Banco de la Nación y a quien le dio ese monto.