Desde abril del 2012, hace casi dos años, el expediente más voluminoso por lavado de activos que se tenga memoria reposa en los anaqueles de una vieja oficina del Poder Judicial. En aquella fecha, una fiscal superior adjunta, María Maguiña, decidió archivar el documento judicial con más de medio millón de folios, en menos de un mes, sin evaluar y analizar las evidencias reunidas por la policía antidrogas, y presentadas por una Fiscalía del Crimen Organizado.Solo hace dos semanas, el fiscal supremo Pablo Sánchez devolvió a la Sala Penal Nacional el expediente del caso Sánchez Paredes, para que el colegiado "D" precise los puntos en los que discrepa de la opinión exculpatoria emitida por la cuestionada fiscal superior María Maguiña.Ahora, los nuevos vocales que integran dicho tribunal deberán señalar las causas probables por las cuales los hermanos Sánchez Paredes, algunos de sus hijos y socios del grupo familiar deberían ser sometidos a un juicio oral.Los nuevos magistrados esta vez deberán revisar meticulosamente cada una de las evidencias reunidas a lo largo de tres años de indagaciones.(Edición domingo).