Entrevista a ex canciller José Antonio García Belaunde.El tema del triángulo terrestre cobró una importancia incomprensible para Chile. Sobre todo porque el artículo 174 del fallo dice que es posible que no coincidan los límites terrestre y marítimo. Como dicen los españoles, eso es "rizar el rizo". La corte reconoce el punto Concordia y dice claramente que no es materia de su competencia. Es un tema resuelto por el Tratado de 1929, donde se indica que el punto Concordia está a 10 km del puente Lluta. Además, añade que no se va a pronunciar dónde queda dicho punto porque ya está definido. Puede que coincida, puede que no. La corte está fijando un punto de frontera marítima, sin considerar la frontera terrestre. No es su tema. ¿Lo establecido por el Tratado de 1929 es medible? Claro. Chile no ha querido medirlo, y eso no se puede hacer unilateralmente. Al menos durante mi gestión se intentó hacerlo. Chile no puede tener dominio sobre ese triángulo terrestre, no es suyo, nunca lo fue. Fue un invento para hacer coincidir el límite con el paralelo. Pero el límite marítimo ya fue definido por la corte y va desde el Hito 1. No tiene sentido el reclamo chileno. ¿Si hay algún reclamo, lo tiene que hacer Chile ante EE.UU.? Obviamente. No hay problemas de límites pendientes con Chile. Punto. No hay más que discutir. Si Chile tiene dudas, que relea el Tratado de 1929. Además, hay un principio básico de derecho internacional: el mar no manda sobre la tierra. Tierra manda sobre mar. Resulta que Chile quiere las cosas al revés: si hay un punto de la frontera terrestre (punto Concordia) el que prevalece es el marítimo (Hito 1). O sea, mar manda sobre tierra. No resiste el menor análisis.(Edición domingo).