Hace unos días quedó en evidencia, gracias a una investigación que realizamos, la forma sistemática cómo operan las redes de ONGs europeas en Cajamarca. Sin embargo, la mirada de las organizaciones opositoras a las industrias extractivas y a las inversiones, no sólo se concentra en Cajamarca sino que viene trabajando en forma articulada en la zona norte del país. Esta vez el objetivo es el distrito de Tambogrande, específicamente la Comunidad Campesina (CC) de Locuto. En dicha CC, desde hace unas semanas comenzó a operar "silenciosamente" Lupo Canterac, conocido activista radical, quien participó en 2002 en las tareas de organización y agitación política que terminaron con la quema del campamento de la empresa Manhattan y su retiro de la zona, señala Miguel Santillana, del Instituto Perú. Cómo no recordar una exitosa campaña publicitaria llena de mentiras (nadie imagina que los publicistas de entonces ahora trabajan para empresas mineras). El sentimiento patriótico de la opinión pública fue desafiado a punta de mentiras: “el limón peruano va a desaparecer con la minería, por lo que no podremos preparar cebiche y/o pisco sour".Así, los radicales encabezados por Francisco Ojeda Riofrío y Lupo Canterac, con el apoyo de Radio Cutivalú y de las ONG CIPCA y Cooperacción (que en un comienzo fueron contratadas por la empresa Manhattan para intermediar con la población), y el financiamiento de OXFAM (ellos piden transparencia pero nunca se mostraron en qué se gastó el dinero) impidieron la inversión de una empresa formal que sería supervisada/fiscalizada por distintas instituciones del Estado peruano y pagaría impuestos. Botaron a la empresa formal prometiendo un paraíso agropecuario, con crédito baratos y grandes mercados de exportación. La verdad es que nada de eso se hizo realidad. Por el contrario, la zona está plagada de unos 15 mil mineros informales que ocupan Tambogande, Las Lomas. Paymas, Sapillica y Suyo (punto de frontera) generando una gran contaminación de mercurio. A esto se le agrega hoy el contrabando de combustibles, el paso de cargamentos de droga y la llegada de "La Gran Familia" para extorsionar y traficar con terrenos. Una gran descomposición social ante la cual las autoridades no hacen nada.