Casi dos horas después de que Peter Tomka terminara de dar lectura al fallo que fija los límites que regirán la frontera marítima entre el Perú y Chile, Sebastián Piñera salió de su despacho -en el segundo piso del Palacio de La Moneda- al encuentro de los periodistas que esperaban su mensaje a la Nación sobre los alcances de la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). El mandatario chileno tenía dos poderosas razones para sentirse satisfecho del fallo, pero una tercera -igual de poderosa- no le permitía esbozar una sonrisa.Y así lo hizo saber. El jefe del Estado chileno se plantó con su terno azul marino y su corbata roja en el patio de la Casa de Gobierno. Minutos antes había conversado vía teléfono con su sucesora Michelle Bachelet y con su homólogo peruano, Ollanta Humala, con quien acordó dar su mensaje a la Nación en simultáneo. Piñera inició su discurso tres minutos antes que su homólogo peruano.El presidente chileno se refirió principalmente a los dos argumentos peruanos rebatidos por los magistrados de la Corte Internacional de Justicia. Recordó que "la controversia básica" de la demanda peruana era determinar la existencia o no de un acuerdo que fije los límites marítimos entre ambas naciones. Asimismo, mencionó la diferencia que existía en las posiciones de ambos países respecto del punto terrestre desde el cual se debía proyectar la frontera marítima."Hoy la Corte ha confirmado en lo sustancial los argumentos de la posición chilena. En efecto, por 15 votos a uno, ha reconocido la existencia de un acuerdo de límites marítimos y que ese límite marítimo es, en parte, un paralelo geográfico. Adicionalmente, ha confirmado que ese paralelo pasa por el Hito 1 y no por el punto 266 (La Concordia)", afirmó. Efectivamente, el tribunal le había otorgado el paralelo demandado por Chile, pero hasta las ochenta millas. En adelante y hasta las doscientas millas, la proyección del límite marítimo se haría con una línea equidistante, tal como lo pidió el Perú. Piñera reconoció que ello significa que Chile perderá los derechos sobre una zona de entre 20 y 22 mil kilómetros cuadrados.El mandatario chileno, quien dejará el cargo el próximo 11 de marzo, dijo que el fallo significa "una lamentable pérdida para su país"."Sin duda, Chile discrepa profundamente de esta decisión de la Corte, ya que todos los acuerdos, las declaraciones y los alegatos sobre esta materia hechos tanto por Chile como por el Perú y la practica consistente entre ambos países durante los últimos 60 años se refirieron única y exclusivamente a las 200 millas", dijo.