El factor europeo. A la par de sus acciones proselitistas y haber retomado hace solo unos días las protestas contra el proyecto Conga, el ex sacerdote Marco Arana y sus principales opositores encabezan en estos momentos toda una cruzada internacional para paralizar no solo el emprendimiento minero, sino también el actual modelo de desarrollo del país. Así lo denunció el experto en temas mineros, Miguel Santillana, quien se refirió en este sentido al apoyo mediático y financiero que vienen recibiendo organizaciones antimineras en Cajamarca de parte de colectivos de peruanos en la Unión Europea (UE), ONGs ambientalistas y políticos del viejo continente de ideología izquierdista, principalmente franceses. De acuerdo con el investigador principal del Instituto del Perú de la Universidad San Martín de Porres, el objetivo es promover una corriente de presión internacional contra el Estado peruano para que declare la inviabilidad del citado proyecto y con ello -finalmente- paralizar la inversión en industrias extractivas. Para estos fines -explica Santillana- cuentan con las ambientalistas France Libertés, France Amerique Latine y Catapa (Comité Académico Técnico de Asesoramiento en Problemas Ambientales), organizaciones que apoyan la causa de los antimineros no solo en materia de difusión, sino también con financiamiento para sus actividades dentro y fuera del país. France Libertés colabora con la ultra radical Plataforma Interinstitucional de Celendín (PIC), de Cajamarca, a través de Raquel Neyra Soupplet, representante de esta y militante además de Tierra y Dignidad, partido de Arana. El actual secretario de Relaciones Internacionales de la PIC, el peruano Nicanor Alvarado Carrasco, es cofundador de Catapa, antiminera de Bélgica.