Dos fiscales inspeccionaron ayer la celda del expresidente Alberto Fujimori en la Diroes y constataron que recibe visitas normalmente, que sus habitaciones están en condiciones adecuadas y que cuenta con la asistencia de una enfermera las 24 horas del día. Habrían descartado, de esta manera, las denuncias de tortura que hiciera Fujimori hace unos dias. Los magistrados sí verificaron, sin embargo, que el teléfono público no funciona desde hace más de dos meses. Por la mañana, el exmandatario siguió quejándose de maltratos y pidió al presidente Humala que exija una auditoría al INPE.