La pasividad y la falta de una estrategia coherente, especialmente de parte del actual ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, han llevado a que más de 60,000 hectáreas de selvas en Madre de Dios se hayan convertido en un vasto y estéril desierto. Esto se da debido a la creciente extracción de opro realizada por la minería ilegal.Madre de Dios es una de las zonas de mayor biodiversidad del planeta, pero eso no ha evitado que la ilegal actividad continúe a vista y paciencia del ministro del Ambiente y pese al listado de buenas intenciones del gobierno de turno.