Mario Vargas Llosa denuncia que hay un ataque feroz e injusto contra el gobierno del presidente Humala. Y que ese ataque proviene o está alentado –no le cabe duda– por la concentración de medios, que, para él, tal como está dándose en nuestro país, constituye "una amenaza potencial muy grande contra la democracia". Sobre estos temas y otros, –su última novela, El héroe discreto–, el Nobel peruano habla en la entrevista que hoy publicamos en el suplemento DOMINGO. Claro, enfático, sin rodeos, el escritor responde sobre temas coyunturales, nacionales y extranjeros. Y no solo en tono de crítica, sino también como denuncia. Alerta, por ejemplo, que la gestión de Humala es ferozmente atacada a pesar de que, "haciendo las sumas y las restas, está haciendo un buen gobierno". "Hay el problema de la corrupción pero, haciendo el balance, no hay ninguna duda de que el Perú está mucho mejor que cuando teníamos dictaduras", enfatiza en la entrevista. Asegura que Humala no lo ha defraudado y que en lo absoluto se arrepiente de haberle apoyado en la contienda electoral hacia la presidencia. Aduce que Humala hasta ahora ha respetado la hoja de ruta que se comprometió a cumplir en la Universidad de San Marcos, que ha respetado la democracia y que lleva una política económica que se comprometió a respetar. Además, permite las inversiones, no es antiempresarial y que nunca los empresarios han ganado tanto como ahora. Pero también, con gran esfuerzo, a veces con éxitos y otras sin él, el gobierno trata de hacer una política de inclusión social y resolver grandes problemas como la pobreza y la marginación. Explica que el ataque al gobierno tiene una razón de ser y tiene que ver con la concentración de medios, "que es sumamente peligrosa en cualquier sociedad. (Edicón domingo)