El banco central norteamericano pretende eliminar su compra mensual de activos para fines del 2014, siempre y cuando se mantenga el buen desempeño económico de EE.UU. La Reserva Federal de Estados Unidos inició de manera sorpresiva la complicada tarea de comenzar a cerrar una era de dinero barato, argumentando que la economía es ya lo suficientemente fuerte como para empezar a recortar sus enormes compras de bonos. El banco central estadounidense redujo levemente el ritmo al que compra activos cada mes en US$ 10,000 millones, a US$ 75,000 millones, pero buscó calmar el temor a que la medida debilite la economía sugiriendo que la tasa clave de interés se mantendrá baja por más tiempo de lo que había prometido. (REUTERS)