Si pensaron que el problema de la minería ilegal era un asunto de zonas alejadas, como Madre de Dios o Puno, se equivocaron. Muy cerca a Lima, en las zonas altas de Chosica y del distrito de Ricardo Palma, provincia de Huarochirí, a una hora de viaje en automóvil desde el centro de la capital, se respira el aire contaminado por el uso inadecuado de productos químicos, como cianuro y mercurio, por parte de mineros ilegales que amenaza convertirse en un gran problema y llegar hasta las costas con las consecuencias sanitarias que esto genera. Perú21 llegó hasta el asentamiento humano ‘9 de octubre’, del distrito de Ricardo Palma, una zona afectada por deslizamientos propios de la temporada de lluvias en la sierra central y lo que encontramos es una situación de alarma que debe llamar la atención de las autoridades: La extracción de oro sin control alguno y la consecuente amenaza para la salud de casi un millón de personas que viven en las riberas del río Rímac.