DESMIENTEN CONTROL SENDERISTA DE PRISIONES
9 de noviembre de 2004

Hasta el año 2000, los penales dedicados a albergar a terroristas contaban con locutorios (que impedían el contacto físico entre preso y familiar), celdas personales, visitas mensuales y salidas controladas a los patios.Con la democracia el régimen 'celular' se flexibilizó, pues los presos obtuvieron tres visitas semanales en sus pabellones (no en los locutorios), más salidas a los patios y estar fuera de sus celdas.Con la destrucción y el deterioro de la infraestructura carcelaria se generó desorden y caos. El penal de Miguel Castro Castro, de Canto Grande, con 890 terroristas no fue ajeno a esta situación.Sin presupuesto adecuado, el INPE no reparaba las rejas o puertas, no podía adquirir detectores de armas, etc., alimentando la inseguridad. Por esa razón los reos por terrorismo llegaron a tener teléfonos celulares, organizar polladas, colocar pancartas, pintar lemas, etc. La Dirección de Seguridad de Penales de la PNP dispuso el reforzamiento de la seguridad, aumentando y rotando el personal policial, además de la ejecución de requisas interdiarias. Ayer el jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Wilfredo Pedraza, desmintió que los terroristas de Sendero Luminoso controlen algún penal del país.