Sin medias tintas. Así es como se mostró el ministro de Educación, Jaime Saavedra, al admitir públicamente que su sector se encuentra en estado crítico, casi como un paciente en cuidados intensivos, debido a las trágicas estadísticas que presenta.Si bien esto no es novedad, lo interesante es que el funcionario tiene en claro que su reto más urgente es darle una solución a dicha situación. "Uno de los primeros principios donde queremos avanzar apunta a la educación como un mecanismo de igualación de oportunidades. Si bien, lo ha sido de alguna manera porque se ha avanzado en cobertura (más gente tiene más años de escolaridad), no lo está haciendo desde el punto de vista de la calidad", indicó. En ese sentido, señaló que las ofertas de calidad en la educación en el país son extremadamente distintas e inaceptablemente grandes si se compara lo público con lo privado.