El Gobierno ha decidido salir de la tempestad política originada a raíz de la escandalosa protección a Óscar López Meneses y, según revelaron fuentes de la Policía Nacional, habría solicitado formalmente a los altos oficiales de la institución que ya no sigan declarando a la prensa sobre este caso ni sobre las expresiones que formulara el presidente Ollanta Humala.Se trataría de una especie de ‘mordaza’ en el marco de una estrategia que ha comenzado a ejecutarse varios días después de que estallara el escándalo que ha generado el relevo de cuatro generales y tres coroneles, así como la salida del asesor presidencial Adrián Villafuerte y del ministro del Interior, Wilfredo Pedraza.Las fuentes revelaron que la decisión del Ejecutivo se habría tomado al notar que ha crecido el malestar interno por las expresiones del jefe de Estado que atribuyó todo el caso López Meneses a un caso de corrupción policial."Podemos decir que en la institución hay una calma ‘chicha’", expresó un alto oficial de la Policía.(Edición sábado).