Ni el calificativo de "basura" que el presidente Ollanta Humala acuñara a Óscar López Meneses, ni la salida de Wilfredo Pedraza y Adrián Villafuerte del Ejecutivo, ni el pase al retiro de seis oficiales de la Policía fueron suficientes. El jefe de Estado intentó bajar la tensión política y salió nuevamente a negar una acción del Gobierno para otorgar resguardo policial al ex operador de Montesinos. "Se han tejido versiones de todo tipo, especulaciones, teorías (…) pero aquí no hay poderes paralelos", anotó. Humala dio un paso más allá y culpó a un sector corrupto de la Policía. "Hay una actividad de corrupción en la Policía que trafica con el servicio de resguardo (…) Hemos pedido revisar todas las custodias a nivel nacional y hemos nombrado a un oficial que se encargue de su verificación", manifestó a RPP. Explicó que hay un número de vehículos y personal asignado para la custodia de altos funcionarios. Agregó, que en muchos casos, solo una parte de esa logística se moviliza y el resto se usa de forma ilegal, a cambio de "algún tipo de contribución".