Si no hubiera sido porque en ese mismo momento el ministro del Interior estaba en el Congreso, respondiendo sobre la grave denuncia que vincula a ese sector con la mafia fujimontesinista, la foto política del día hubiera sido positiva para el gobierno: en Piura, el presidente Ollanta Humala junto a su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, no solo encabezaban el sétimo gabinete binacional, sino que compartían un micrófono para cantar música latinoamericana, como una clara muestra de paz y amistad entre dos países que hace menos de dos décadas vivieron un conflicto armado.