Otra jornada nefasta para la transparencia parlamentaria. Los congresistas demostraron, una vez más, que el calificativo de ‘otorongos’ no es gratuito y decidieron blindar escandalosamente a dos legisladores pese a que uno de ellos, el oficialista Emiliano Apaza, tiene una condena consentida vigente, y el otro, el toledista Rennán Espinoza, está requerido por la justicia.En el caso Apaza, la Comisión Permanente mandó al archivo la denuncia constitucional presentada por el presidente de la Comisión de Ética, Humberto Lay, y por Juan José Díaz Dios (FP), por haber ocultado en su hoja de vida que tiene una condena judicial consentida a cuatro años de prisión suspendida por un delito derivado del contrabando que fue dictada en 2010.A pesar de los sólidos argumentos de Alberto Beingolea, su voto solitario a favor de que procediera la acusación se estrelló contra el blindaje de oficialistas, fujimoristas, solidarios y hasta del aprista Javier Velásquez, que se convirtió en el principal defensor de Apaza.