Llegó puntual y sonriente. Aseguró que respondería a todas las preguntas que le plantearía la ‘megacomisión’, y anticipó que conversaría con la prensa al término de la sesión. Sin embargo, en el marco del interrogatorio de cuatro horas -que se desarrolló en estricta reserva-, el expresidente Alan García no quiso contestar sobre el caso Business Track y tampoco dialogó con los periodistas, tal como lo había ofrecido.Aunque el propio Alan García -en un extenso escrito de 55 páginas- insistió en una presunta vulneración del debido proceso, los legisladores apristas Mauricio Mulder y Javier Velásquez y el presidente de la ‘megacomisión’, Sergio Tejada, señalaron que la sesión se desarrolló en un clima de cordialidad y respetando la potestad del exmandatario de responder solo aquello que considerara pertinente."Ha sido una reunión respetuosa de preguntas y respuestas. No ha habido ningún tema altisonante. Muchas veces se presentaron objeciones sobre políticas sectoriales, eran temas de discusión que podían llevar a otro plano, se puntualizaba y se avanzaba", sostuvo Mulder.