En La Rinconada, ciudad puneña donde se practica la minería informal, la fiebre del oro ha llegado a límites insospechados. A 5,400 m.s.n.m., más de cuarenta mil personas de disntintas regiones, incluso de la costa, han migrado hacia el nevado. Trabajan 14 horas al día sin seguridad, recogiendo el metal en profundos túneles y ante temperaturas bajo cero.Las explosiones y la alta exposición de los mineros al mercurio hacen que respirar sea difícil; más aun si estás en el pueblo más alto del mundo. (Edición sábado).