Una polémica se desató ayer pues a pesar de las múltiples y persistentes denuncias contra programas sociales como Qali Warma, el Gobierno contrató las instalaciones de un hotel cinco estrellas para el lanzamiento de la Semana de Inclusión Social.Ya con las críticas encima, la titular del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), Mónica Rubio, justificó el uso del Hotel Los Delfines, pues existió dificultad de encontrar un local con amplia capacidad y con las medidas de seguridad necesarias."No es fácil. Tuvimos a muchas personas y no es fácil conseguir a un local que albergue a tantas personas y con los requisitos de seguridad", indicó.Sin embargo, Rubio fue replicada por diversos legisladores que criticaron que la gestión de Ollanta Humala no sea consecuente con la política de austeridad que ofreció, y alquile un hotel de lujo, precisamente, para promover la "inclusión social" de los más pobres. Por ejemplo, el vocero de Solidaridad Nacional, Gustavo Rondón, indicó que un evento de esa naturaleza bien pudo llevarse a cabo en más de un recinto que tiene el Estado "para no darle una cachetada a la ciudadanía".