Más de un año y medio después de la fracasada "Operación Libertad", las Fuerzas Armadas han construido en las localidades de Pucyura y Quillabamba, en la provincia cusqueña de La Convención, dos bases contraterroristas para garantizar el control de la zona. Está proyectado para diciembre de este año el funcionamiento de ocho instalaciones más.La sola existencia de las bases contraterroristas representa una derrota para Sendero Luminoso en el Vraem. "Las bases son la expresión del control territorial del Estado peruano donde antes se desplazaban libremente las columnas terroristas y las bandas de narcotraficantes", afirma el ministro de Defensa, Pedro Cateriano Bellido, que llegó hasta La Convención para supervisar las obras.Además de Pucyura y Quillabamba, está planeado el funcionamiento de otras bases contrasubversivas en Incahuasi, Yuveni, Kepashiato, Llochegua, Mazángaro y Unión Mantaro, entre otras localidades claves del Vraem.(Edición sábado).