Tres nuevos testimonios recogidos por la Comisión de Ética del Congreso comprometen aún más al legislador Michael Urtecho, acusado, entre otros cargos, de reducir los sueldos de los trabajadores asignados a su despacho.Karla Paredes Vera, Gladis Flores Gálvez y Estela Bocanegra Alayo, ex empleadas de Urtecho, presentaron por escrito sus testimonios a la comisión. Sus versiones guardan similitudes importantes. Según las testigos, debieron entregar sus tarjetas de débito bancarias al mismo Urtecho o a un tercero relacionado con él. Además, cobraban sus respectivos sueldos en la oficina del congresista.Por ejemplo, Bocanegra explicó en su manifestación que ingresó a trabajar al Congreso en diciembre del 2007 y que en setiembre del 2008 se le ofreció otra "forma de contratación". (Edición sábado).