Mauricio Mulder, congresista de la República, aprista de siempre. Un cuadro político que cualquier partido quisiera tener. Feroz en el debate e implacable con los enemigos, es un adversario experimentado y de temer en el hemiciclo. Es evidente que se siente más feliz en la oposición, en donde, con tan solo tres compañeros más, puede poner de vuelta y media a bancadas numerosas. En el último gobierno de su partido no ocupó otro cargo que no fuera el de congresista, lo que lo alejó, para su buena fortuna, de cualquier vínculo con denuncias por corrupción. Desde esa posición puede entrar al ataque y defensa de su líder, Alan García, como lo hace en los minutos de esta conversación.-Vivimos un clima de confrontación directa entre el ex presidente Alan García y el presidente Humala, señalado como su enemigo político, ¿por qué?Eso quisiéramos saber porque es el presidente Humala el que desencadena la ruptura y las hostilidades. No te negaré que fui uno de los que con menos entusiasmo asistió a Palacio de Gobierno al famoso diálogo. Mis compañeros decían que era importante, que no podíamos estar al margen de eso, y bueno, cuando estuvimos ahí vi a un primer ministro de buen ánimo y con ganas de ser protagonista en este tema. Pero hasta ese momento el presidente no lo respaldaba, tan es así que yo se lo pregunté: ¿Qué tanto el presidente de la República respalda esto?. Y ahí fue que él dijo que después habría una segunda etapa en la que ya con el presidente haríamos mesas temáticas. Pero resulta que mentira pues, porque al presidente no le interesa este tema.