La segunda ronda del diálogo que inició el Ejecutivo con las agrupaciones políticas ha terminado por polarizar el ambiente tras las declaraciones del presidente Ollanta Humala, que llevaron a que tres de los principales partidos opositores rompan con este mecanismo.El legislador aprista Mauricio Mulder señaló que sin respaldo político del jefe de Estado, estas conversaciones convocadas por el premier Juan Jiménez se convierte en un "tontódromo"."En un esquema donde el presidente no se la juega, ¿para qué seguimos? Si no hay respaldo político, el diálogo es un tontódromo. Pero si nos vuelven a convocar, iremos. Nosotros no estamos en contra del dialogo per se, lo que queremos es que se generen políticas públicas", puntualizó en Cuarto poder.