Una de las principales organizaciones criminales dedicadas a la trata de personas, y que en los últimos cinco años había secuestrado por lo menos a 1.500 jóvenes y adolescentes provincianas con fines de explotación sexual, fue desarticulada por la policía en un operativo ejecutado simultáneamente en las regiones de Lima, Huánuco, Cusco y Madre de Dios.