El Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, aseguró que a sus 77 años se nota más comprensivo con las deficiencias humanas, pero que en las dictaduras mantiene el mismo espíritu crítico que mostraba cuando era joven. "Me producen la misma indignación y el mismo rechazo que en mi juventud", dijo el autor peruano, quien ha reconocido que la edad y la experiencia es posiblemente la causa de volverse menos intransigente.